miércoles, 23 de marzo de 2016

Los rupestres


El secreto es que los rupestres más las 'ruinas arqueológicas' constituyen un inmenso libro de conocimientos con infinidad de facetas, detalles y significados que se mantienen imperecederos.

Atlántida presente!!!


La Atlántida está viva, y no podría ser de otra manera ya que la cultura es un desarrollo de millones de años y no la puede destruir nada, aunque puede haber retrocesos.
La Humanidad tuvo la oportunidad global de evolucionar, pero las condiciones inmediatas y cotidianas, sociales, políticas y económicas, no suelen acompañar esa evolución, y la gente se encuentra enredada en problemas inmediatos y caseros, desperdiciando gran cantidad de talento potencial.
El retraso en la organización social es consecuencia de las catástrofes políticas y naturales. Los cataclismos destruyen a las organizaciones y obliga a empezar de nuevo la reconstrucción material. Eso retrasa a las sociedades y a los grupos humanos.
Se dice que unos potentes programas educativos pondrían en acto a esos grupos humanos castigados por las catástrofes, pero la Reforma Educativa es muy difícil de implementar cuando el 90% piensa en resolver sus apetitos y sólo el 10% piensa en actualizar sus ideales.

viernes, 1 de enero de 2016

En la Cueva de Los Tayos, en la Isla de la Juventud de Cuba y en las Islas Canarias.

 
Un grupo de buscadores de oro liderados por el ingeniero Elías Sotomayor que se había internado en las selváticas montañas de La Maná, en Ecuador, descubrió en 1984, en las coordenadas 0.95ºS 79.18W, un profundo túnel que conducía hasta un enorme recinto en el cual se hallaban unos 300 artefactos de piedra de procedencia y edad desconocida.

Estos increibles objetos parecen haber sido diseñados respetando una geometría psicoacústica, poseyendo además efectos magnéticos de “punto cero” y su diseño, tecnología lítica y acabado, desafían una vez más las especulaciones sobre los conocimientos y las capacidades tecnológicas de las civilizaciones antiguas. 
Además de su semejanza con los de la cultura maya, presentan diseños que han sido considerados congruentes con las civilizaciones antigüas del sureste asiático, e incluso sus formas logográficas soportan una comparación aceptable con el sánscrito, demostrando que su existencia podría datar de la época en la cual el planeta estaba habitado por una única civilización, tecnológicamente muy superior a nuestro actual hombre post industrial, y culturalmente globalizada. 

Además de complejas mezclas minerales que cubren todo el espectro lumínico conocido, incrustaciones de calcita (de conocida propiedad fluorescente ultravioleta) grabadas en la faceta de la talla hacen que, expuestos los objetos bajo luz ultravioleta, dispersen la luz de una forma nó lineal y cuántica desviando el centro de atención hacia ciertos símbolos esculpidos que bajo luz natural no aparentan ser importantes, como si se tratase de un código secreto o un mensaje o mapa que todavía no ha podido ser interpretado, más allá del asombro que provoca en el observador estos cambios lumínicos al caer en la cuenta el sutil conocimiento de los patrones de simetría reflectiva que dominaban sus fabricantes. 

Objeto Atlante en Ecuador


La Piedra del Mapa del Mundo


Fue encontrada en la Cueva de Los Tayos, de Ecuador. Se ve claramente la isla de La Atlántida.

lunes, 10 de agosto de 2015

Azt-lán: Lugar Blanco


 
Jefe Annunaki de Aztlán: Huitzilopochtli, sacerdote-líder que condujo a su pueblo a buscar la grandeza y destacar entre los demás pueblos.
 
Relación sexual entre Annunakis y nacimiento
 
El hogar ancestral de la tribu azteca se llamaba Azt-lan («Lugar Blanco»). Aquél era el hogar de la primera pareja Patriarcal, Itzac-mixcóatl («Blanca Serpiente Nube») y su esposa Illan-cue («Vieja Mujer»); ellos fueron los que engendraron a los hijos de los que provendrían las tribus de habla náhuatl.
 

miércoles, 5 de agosto de 2015

Culturas durante el Pleistoceno

Durante el Pleistoceno varias naciones altamente civilizadas habitaban en la Tierra,  y realizaban actos que dependían de unos asombrosos cálculos matemáticos. 
Según el Libro de los Muertos de los egipcios, el Vedda de los Indios y el libro secreto Mahabharata.

miércoles, 29 de julio de 2015

Pedra do Ingá

Está grabada con incisiones. 
Uno de los investigadores más notables que ha estudiado la Pedra do Ingá fue el brasileño de origen italiano Gabriel D'Annunzio Baraldi. En su opinión, la roca sería el relato del diluvio universal en idioma hitita. Según apunta el investigador Yuri Leveratto, la hipótesis de Baraldi podría ser considerada real, y el mensaje escrito en la Pedra do Ingá podría estar escrito en idioma nostrático. Según otros es el relato fenicio del 'descubrimiento de América'.


Símbolo inconfundible del viaje transoceánico por las corrientes marinas.

martes, 28 de julio de 2015

Lajasmayu


La Sociedad de Investigación de Arte Rupestre de Bolivia (SIARB), en sus 25 años, informará sobre el registro, estudio y defensa de los grabados y pinturas prehistóricos.

Sobre rocas, huellas de manos en negativo en la cueva Paja Colorada, Vallegrande (Santa Cruz), y figuras de recolectores con artefactos para lanzar dardos, en Betanzos (Potosí), son parte de los sitios más importantes de arte rupestre en Bolivia.
Estos datos se conocerán hoy, a las 19.00, en el Auditorio de la Alianza Francesa, en la conferencia Arte rupestre de Bolivia. Una nueva visión basada en 25 años de investigaciones de la SIARB, de Matthias Strecker y Fredd Taboada, miembros de la Sociedad de Investigación del Arte Rupestre de Bolivia.

Detalles. Matthias Strecker afirma que la cueva de Paja Colorada, situada en el municipio de Moro Moro, Vallegrande (Santa Cruz), está entre las más importantes, pues en su interior aparecen impresiones de manos en negativo. Fredd Taboada describe que en la cueva existen unas 30 representaciones de manos y que este icono de colocar las manos como símbolo es una de las representaciones más antiguas en Latinoamérica.

Cueva de las Manos en Santa Cruz. Bolivia

Las escenas de cazadores con armas para lanzar dardos, ubicadas en alrededores de la localidad de Betanzos (Potosí), también figuran entre las más destacadas de la región altiplánica. “Tiene una antigüedad de miles de años antes de Cristo, no tenemos la fecha exacta, pero en la misma región existen restos de asentamientos precerámicos con instrumentos líticos”, explica Strecker. A decir de Taboada, los instrumentos como el que lanza dardos demuestran que pertenecen a una tradición que en Perú, según los arqueólogos, llaman el arcaico.
Strecker agrega que otro sitio donde se halla arte rupestre representativo es el lago Titicaca. “Son los mismos que aparecen en el norte de Chile, y allá los colegas hablan de una antigüedad de 5.000 años”. Según el investigador, existe un mínimo de mil sitios en Bolivia; la mayoría se encuentra en el altiplano y en los valles, y en menor cantidad en las tierras bajas; sin embargo, en Santa Cruz se tiene una cantidad significativa.
En la conferencia también se hablará sobre el arte rupestre posterior a esta época, los pastoreos. Parte de esta muestra está en Cala Cala (Oruro), donde los paneles muestran figuras de llamas y otros animales.

50  socios tiene actualmente la SIARB, de los cuales 10 son investigadores activos.

Cueva Paja Colorada. Santa Cruz. Bolivia

Un equipo de expertos e investigadores de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), emprende un proyecto de documentación y exploración de los asentamientos precolombinos y del arte rupestre.
 

El proyecto de “Documentación y Exploración de Asentamientos Precolombinos y del Arte Rupestre en la Zona de influencia del Corredor Bioceánico – Pailón, Puerto Quijarro”, fue seleccionado junto a otros 11 en el marco de la “Convocatoria de investigación científica y tecnológica para el desarrollo departamental de Santa Cruz”, impulsada por la UAGRM, el Museo de Historia y Archivo Histórico Regional y el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB). 

El equipo de investigadores está compuesto por el paleontólogo y geólogo, Mario Suárez (coordinador); David Antelo, especialista es señalítica científica y matemática; Diego Belfort, especializado en conocimientos de astrología guaraní y chiquitana; además de los universitarios de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la UAGRM, Paola Mozombithe, Rodrigo Cayoja y Claudia Tito. 

Mario Suárez explicó que el proyecto en general es perseguido desde hace varios años atrás, con incidencia no sólo en el área de influencia del Corredor Bioceánico, sino también en todo el departamento de Santa Cruz y parte de Beni, e intentó unir el “Qhapaq Nan” o el “Camino del Inca”, conocido en las tierras bajas como “Peabirú”. De este proceso se obtuvo una serie de elementos interesantes que todavía están en etapa de hipótesis, los cuales serán validados o no, con la investigación en curso. 

Afirmó que hoy en día, luego de la certeza de contar con pinturas rupestres en una cantidad impresionante –más de 500– a lo largo del departamento de Santa Cruz, entre las provincias de Chiquitos, Germán Busch y Cordillera, surgieron varias conjeturas científicas que deben ser encaradas en el proyecto investigativo. 

Por ejemplo, se tiene la conjetura de que estas pinturas rupestres serían mapas señalíticos para guiar a los caminantes, quienes en pleno monte llegaban a una confluencia donde no sabían a donde ir, qué hacer, o hacia dónde caminar, y veían esta simbología y sabían que debían dirigirse hacia el Norte, al Sur, etcétera. Es un elemento que el equipo de investigadores se propuso desentrañar y compaginar, debido a que este tipo de simbología fue también encontrado en Argentina y Paragua, pero con leves diferencias respecto a Bolivia. 

“Creemos que hay que demostrarlo; pero tenemos alguna evidencia de que en estas pinturas rupestres hay señales de una antigüedad impresionante; por ejemplo, tenemos cerca de Roboré una pintura rupestre donde estos indígenas pintaron una especie de proboscidios -especies de elefantes que existieron en Sudamérica de la gran megafauna en el Cuaternario hasta los 7.000 a 8.000 años.

Estos aborígenes habrían pintado animalitos que realmente vieron en su floresta y que los plasmaron en las piedras, eso es asombroso”, afirmó al Periódico Digital PIEB. 

Otro de los objetivos que persigue el proyecto es demostrar que la señalítica hallada a gran escala con dimensiones que oscilan entre 5 a 7 metros de largo, que contienen un conglomerado de simbologías y dibujos, que representarían ciertos fenómenos geográficos así como interesantes señales que dan la idea de continuidad de uno a otro mapa, e incluso a cientos de pinturas más. 

“Si nosotros juntamos estos mapas con las supuestas edades que creemos, deberían ser a nuestro entender e hipótesis, los mapas más antiguos del mundo, y esto es lo asombroso, y esto debemos demostrarlo; aunque hace mucho tiempo nos dan vuelta en la cabeza de que estas cosas son grandes verdades”, manifestó. 

Para ello, se fotografiarán las pinturas rupestres sin usar flash ni tocarlas, se las georeferenciarán con GPS (Sistema de Posicionamiento Global por sus siglas en inglés), por la ruta trazada y se documentará todo el trabajo, para proporcionar insumos no solo históricos y científicos, sino información valiosa para la preservación de la riqueza rupestre del lugar. 

“Los municipios deben ponerse en la cabeza, que estas cosas deben ser preservadas pero mostradas al público, enseñar a la gente a respetarlas para que no haya vandalismo. Conlleva beneficios económicos muy interesantes porque los municipios podrán tener una gran ruta turística dentro de sus municipios”, señaló.

El objetivo del proyecto es documentar y explorar el arte rupestre y los asentamientos precolombinos de los municipios de Pailón, San José, Roboré, Carmen Ribero Tórrez, Puerto Suárez y Puerto Quijarro, zona de influencia del Corredor Bioceánico, y que además se encuentra ubicado en el hipotético camino del Peabirú, de manera de contar con una especie de catastro del arte rupestre georeferenciado. 

Contacto: joralemasua@yahoo.com 

miércoles, 22 de julio de 2015

En el Museo del Desierto de Coahuila: La reencarnación

A finales de la década de 1990, tras una serie de hallazgos paleontológicos que se realizaron en el sureste de Coahuila, con la aparición de huesos fosilizados de dinosaurios que habitaron la región hace más de 70.000.000 años, tomó forma el Museo del Desierto, donde se encuentran réplicas exactas de dinosaurios carnívoros, herbívoros y voladores que habitaron la región en la última etapa del cretáceo.
El hombre y el desierto, incluye aspectos sobre la vida de los indios nómadas que poblaron la región, quienes se comunicaban entre sí y con los miembros de etnias diferentes mediante grabados en roca y pinturas rupestres.


Este dibujo tiene que ver con la reencarnación. Incluye las invocaciones del Chamán para que se haga efectiva,

sábado, 18 de julio de 2015

Qué se dice de la Cueva de los Tayos


La Cueva de los Tayos se encuentra en la República del Ecuador, en la provincia de Morona Santiago, y es una formación geológica de hace aproximadamente 200.000.000 años y está a 539 m/snm.
La cueva está situada en las tierras que pertenecen al territorio independiente de los nativos Shuar Arutam.
Su formación es gran parte causada por el agua y posiblemente por petróleo. En su interior hay impresionantes formaciones de estalactitas, estalagmitas y estalagnatos los que sostienen su antigüedad.
Su nombre viene de unas aves nocturnas llamadas "tayos" y es la 2° cueva más grande del mundo.

Evidencias de la Atlántida en Ecuador


La Mana. Ecuador


El cantón La Maná (Ecuador) está localizado en las estribaciones de la cordillera occidental de Los Andes, en la provincia de Cotopaxi. Morfológicamente se ubica sobre una llanura de pie de cordillera formada por depósitos aluviales cubiertas de cenizas y arenas volcánicas de origen desconocido. La cabecera cantonal se asienta sobre una terraza aluvial antigua del río San Pablo (Ubicación geográfica WGS 84: Latitud S0° 56' 27" Longitud W 79° 13' 25", altitud 220 msnm). Tiene varios pisos climáticos que varían de subtropical a tropical (altura variable de 200 y 1150 msnm).
Es una zona agrícola exportadora de banano, tabaco fino, cacao, café, abacá, yuca (mandioca) y plátano verde. Es considerada la cuarta zona exportadora de banano.
 
 

domingo, 28 de junio de 2015

Los Olmecas

Los olmecas consideraban a todo lo que los rodeaba cómo seres vivos, desde cuevas, barrancas, manantiales, árboles y montañas; en ellos había espíritus importantes para los olmecas.
Las montañas para los olmecas son el vínculo entre el cielo, la tierra y el inframundo, y también eran el lugar donde están los ancestros, los espíritus de la tierra y la lluvia.


El jaguar es el más grande y poderoso felino de América y por miles años fue uno de los más importantes animales simbólicos de Mesoamérica. Aquí te damos un estudio profundo de lo que significaba el jaguar para las culturas indígenas.

Valle Central de Oaxaca
Los Atlantes  se referían a América como "La Tierra del Jaguar".
La imagen del jaguar, al igual que la del ocelote y la del puma, aparece en el arte de todas las civilizaciones indoamericanas, desde los olmecas hasta los aztecas.
Poseedor de características que lo hacen el más poderoso de los animales, al jaguar se le asociaba con el gobierno. Los señores, que solían proclamar una relación mítica con el gran felino, frecuentemente utilizaban elementos propios del jaguar y en ocasiones se vestían como tales. Es el caso de este gobernante representado en una pintura mural de Cacaxtla, Tlaxcala, prácticamente cubierto por una piel de jaguar y con garras en lugar de pies.
Hermoso pero mortífero, el jaguar evoca las más intensas emociones humanas. Fuerte y ágil, con un agudo sentido del olfato y afiladas garras, se convirtió en parangón de las virtudes masculinas, identificado con cazadores y guerreros y, por analogía, con la guerra y el sacrificio. Asesino silencioso y furtivo, su habilidad para ver en la oscuridad lo asocian con la brujería y la magia, como alter ego de chamanes o espíritu familiar de sacerdotes y reyes.

Tal vez fue su capacidad para cazar en tierra, sobre los árboles y en el agua lo que le valió el papel mítico de "señor de los animales" y de patrono espiritual de las fuerzas de la fertilidad. Otro rasgo igualmente importante, que los pueblos indios de México conocen bien, es que todos los animales son presa del jaguar sin que él lo sea de ninguno. Sólo los humanos matan al jaguar, lo que podría explicar la creencia, ampliamente difundida entre los indígenas americanos, en la igualdad espiritual de ambos. Partiendo de esa visión del mundo, cada hombre lleva en su interior un jaguar y cada jaguar podrá ser a su vez un hombre disfrazado.
Piedras Gordas - Perú
Los felinos son excelentes depredadores pero, por supuesto, es la manera en que el hombre percibe sus cualidades animales la que determina cómo se le utilizan en el arte y la religión. En la época prehispánica, la unión simbólica de rasgos animales y humanos para crear criaturas híbridas y fantásticas estableció una manera de combinar cualidades físicas y atributos sobrenaturales para representar a poderosos dioses, espíritus, gobernantes divinos o semidivinos, osados guerreros y afortunados cazadores. La imaginería simbólica mediante la cual se representa a felinos y a otros animales emblemáticos no se limita a la mera representación artística; ésta refleja ideas y creencias fundamentales, se refiere a un concepto cultural de lo que se considera fuerte y valiente, peligroso y triunfante: es la representación por excelencia de fuerzas elementales que escapan del control del hombre.
El jaguar entre los olmecas
En México, el primer icono felino aparece entre los olmecas (1250-400 a.C.) en esculturas monumentales de piedra y en delicadas piezas de jade de sitios como San Lorenzo y El Azul, en Veracruz, y La Venta, en Tabasco. Excepto por el énfasis de San Lorenzo en representaciones naturalistas, la imaginería felina olmeca se distingue principalmente por una representación recurrente: la de una extraña criatura, parte felina y parte humana, con una característica boca de labios ca’dos que parece gruñir. La investigación etnográfica en sociedades indias contemporáneas de Mesoamérica y Sudamérica proporciona mitos y cuentos que nos permiten una interpretación mucho más exacta de lo que representaron estas criaturas olmecas.
Estas "criaturas imposibles" han sido bautizadas como hombres-jaguar y, para algunos estudiosos, son seres sobrenaturales producto de la unión de los gobernantes olmecas y seres-jaguares míticos; otros ejemplos, que al parecer representan niños, han sido llamados "niños-lluvia". Algunas de las esculturas y estatuillas más pequeñas son consideradas como chamanes que se transforman en naguales felinos, captados a medio camino entre felino y hombre. También podrá simplemente tratarse de chamanes o sacerdotes con máscaras de felinos o que asumen posturas felinas para llevar a cabo un ritual olvidado hace mucho tiempo.
La relación simbólica entre los poderosos felinos y los gobernantes y dioses de la sociedad olmeca parece haber sido el inicio de una tradición muy persistente en México. Se trata de antiguas concepciones derivadas de las creencias chamánicas de las sociedades cazadoras-recolectoras, en las que humanos y animales podían compartir una misma esencia espiritual y cambiar la apariencia externa a voluntad. Puede parecernos, desde una perspectiva moderna, un mundo mágico de transformaciones y brujería, pero para los pueblos antiguos era parte de su manera de ser y de actuar. En este tenor, lo que nos importa aquí es que fueron los olmecas los primeros en traducir esas ideas a imágenes de piedra, jade, cerámica, así como en pinturas en cuevas.
El jaguar entre los mayas
Entre los mayas del Clásico (250-800 d.C.) el jaguar fue un icono recurrente para simbolizar liderazgo, sacrificio y guerra. La colorida piel del felino fue utilizada como vestimenta emblemática de reyes-guerreros perteneciente a una dinastía y cubría los tronos que en ocasiones tenían la propia forma del animal, como se puede ver en Palenque, Chiapas, y Uxmal y Chichén Itzá, Yucatán.
El rasgo distintivo de la indumentaria guerrera en los murales de Bonampak son los atuendos y accesorios de jaguar, o tal vez de ocelote. En las Tierras Bajas mayas del Clásico, el simbolismo del jaguar aparece constantemente asociado a inscripciones jeroglíficas que se refieren a guerra, cautivos y sacrificios humanos. Estas asociaciones fueron profundas y persistentes. Se sabe que en tiempos posteriores, durante el Posclásico, la expresión "extender una piel de tigre" era sinónimo de guerra, y en la Colonia el "petate de jaguar" aún era el asiento de las autoridad en los consejos mayas.
El prestigio que los gobernantes mayas del Clásico concedían al jaguar puede constatarse en los títulos reales, que siempre incluyen un jaguar. Excavaciones arqueológicas en Uaxactún y Kaminaljuyú, Guatemala, y en Altun Ha, Belice, muestran que los reyes mayas eran enterrados con pieles, garras y colmillos de jaguar. En Copán, Honduras, fueron sacrificados 15 jaguares por el rey Yax Pac, uno por cada uno de sus ancestros, en un acto que parece indicar una identificación espiritual entre la realeza y el gran felino. Hoy en día, entre los mayas de Chamula, Chiapas, se considera que los líderes políticos y los curanderos tienen como animal compañero al jaguar, mientras que los individuos de menor rango tienen ocelotes, conejos o tlacuaches.
La identificación del jaguar con la clase social alta también se puede constatar a través del lenguaje y la literatura mayas. En el Popol Vuh de los mayas quiché el término balam se refiere tanto al jaguar como a su fuerza y ferocidad, y sus garras son usadas como signo de liderazgo. En Chichén Itzá, Yucatán, durante el Posclásico, aparecen grandes felinos manchados comiendo lo que al parecer son corazones humanos, lo cual podría ser una representación metafórica de sacrificios humanos que llevaban a cabo los miembros de una sociedad guerrera del jaguar.
Cada una de las civilizaciones mesoamericanas desarrolló su propio concepto sobre lo que el jaguar o el puma significaban, y representó con un estilo propio a los felinos mismos o a criaturas míticas con rasgos felinos. Algunos murales de la gran ciudad de Teotihuacán muestran jaguares cubiertos de plumas verdes que soplan caracoles marinos, los que, de nueva cuenta, son representaciones de guerreros. En la Calzada de los Muertos se conserva un mural que representa a un puma, y en el Palacio de Zacuala se ve un "guerrero jaguar" pintado en bellos colores que lleva un escudo y un tocado con un jaguar rugiente. En 1988 se encontraron restos de dos grandes felinos, tal vez pumas, bajo la Pirámide de la Luna, que fueron enterrados vivos en jaulas de madera como acompañantes de una víctima del sacrificio. Una de las más enigmáticas imágenes del felino de Teotihuacán es la del llamado jaguar reticulado, que lleva el cuerpo cubierto de diseños entrelazados.
El jaguar entre los aztecas
Gracias a sus códices y a las excavaciones del Templo Mayor, la azteca es la cultura que nos brinda más información sobre el simbolismo felino en el México antiguo. En náhuatl, la lengua de los aztecas, el jaguar se llamó océlotl -razón por la cual se le confunde frecuentemente con el ocelote, un felino distinto y de menor tamaño. Para ellos el jaguar era la criatura más valiente y el orgulloso "señor de los animales", tal como se consigna en el Códice Florentino recopilado por el fraile español Bernardino de Sahagún.
La vinculación entre el animal y la guerra nos dan claves sobre la idea que los aztecas tuvieron de él y de su simbolismo. Los términos que llevan la raíz océlotl se utilizaban para describir a los guerreros valientes. Ocelopétlatl y ocelóyotl eran considerados términos adecuados para referirse a guerreros particularmente valientes, como los que formaban la elitista sociedad de guerreros del jaguar. La mitología, la religión y la astrología aztecas nos ilustran aún más. Para los aztecas, los nacidos bajo el signo calendárico océlotl compartían con el jaguar su naturaleza agresiva y llegarían a ser osados guerreros. Al igual que los mayas y los olmecas, los aztecas tenían su propia idea acerca de lo que representaban los felinos en especial el jaguar-, es decir, poseían un concepto particular sobre "la cualidad del jaguar".
Los gobernantes aztecas también usaron la imaginería del jaguar. Este animal era el señor de los animales, de la misma manera que el emperador gobernaba sobre los hombres. Los emperadores aztecas usaban atuendos de jaguar en la guerra y en la corte se sentaban en tronos cubiertos con sus pieles. Tezcatlipoca, dios supremo entre los aztecas, fue el patrono de la realeza y el inventor de los sacrificios humanos. Su nombre significa "señor del espejo humeante", y esgrimía su espejo mágico de obsidiana para escudriñar en el corazón de los hombres, explorando la oscuridad cósmica con los ojos omnipotentes de su nagual, el gran jaguar Tepeyollotli.
Para ilustrar la importancia que tuvieron los felinos en la ideología azteca, basta saber que entre los restos excavados en el Templo Mayor hay esqueletos completos de esos animales, enterrados como ofrenda, con bolas de piedra verde entre las fauces. El Templo Mayor fue considerado en la mitología como la "montaña del agua cósmica"; las piedras verdes son signo de agua y de cosa preciada y los jaguares fueron asociados con la fertilidad. Tezcatlipoca-Tepeyollotli representa la concepción más compleja sobre el jaguar de todo el México prehispánico.
Supervivencia del jaguar
Estas creencias asociadas a los jaguares y demás felinos no desaparecieron con la llegada de los españoles en 1519. Ya que los símbolos felinos eran parte de la cosmovisión indígena, fueron adaptados a la religión católica y a las nuevas condiciones económicas y políticas implantadas por los conquistadores. Lo que sí cambio fueron sus nombres: los españoles llamaron tigres a los jaguares y leones a los pumas y con ellos se les conoce hasta la fecha aún en los lugares más recónditos de México.
La ambigüedad espiritual del jaguar, que representa el bien y el mal, la fertilidad y la muerte persistió durante la época colonial. En el siglo XVI, los brujos conocidos como nahualli fueron acusados por los españoles de adorar al diablo, de asesinato, de insurrección y de convertirse en jaguares. Es interesante que el nahualli más famoso se llamara Martín Océlotl, quien adoptó como propio el nombre náhuatl del gran felino. Fue denunciado en 1536 ante la Inquisición y acusado de idolatría, de predecir las lluvias y de transformarse en jaguar.
En otros lugares el jaguar se convirtió en defensor de Cristo y para mostrar su función como protector usa su piel pinta durante la Pasión. El jaguar ocupa el lugar que antes tenía el león a los pies de San Jerónimo. Muchas fiestas tradicionales con jaguares subsisten hasta nuestros días aunque algunas, como la "cacería del tigre", han desaparecido; una de las razones de su persistencia es que las máscaras y trajes de jaguar son populares artesanías compradas por turistas.
Hay muchas comunidades rurales en México en las que aún se celebran fiestas que tienen elementos simbólicos asociados a los felinos y en especial al jaguar. Los tlacololeros y la Danza de los tecuanis son dos de sus manifestaciones más conocidas. En pueblos como Totoltepec, Guerrero, los danzantes usan máscaras de jaguar y trajes amarillos con manchas y mezclan creencias católicas con ideas prehispánicas para proteger la siembra y su ganado de los depredadores. En otras partes como Acatlán y Zitlala, Guerrero, se han conservado vestigios de antiguos rituales sangrientos en fiestas en las que jóvenes vestidos de jaguares luchan hasta sangrar como ofrenda al dios jaguar, quien envía lluvia que fertiliza al maíz.
Desde tiempos prehispánicos y hasta la actualidad, en el México indígena las ideas sobre los felinos y los rituales con simbolismos asociados a ellos no se ocupan de la adoración de los animales mismos. Los símbolos felinos forman parte de una filosofía moral y natural, de una manera de ver y entender el mundo.
Todas las civilizaciones mexicanas representaron a los jaguares y los pumas de acuerdo con sus estilos y según la visión que tenían de los animales en sus propias culturas. México forma parte de un área cultural mayor, llamada Mesoamérica, en la cual se comparten muchas ideas y creencias acerca de los jaguares, los animales y los espíritus compañeros. Los jaguares y los pumas siguen siendo hoy en día tan misteriosos como lo fueron siempre. Estos poderosos y fascinantes símbolos naturales y culturales han cambiado con el tiempo, transformándose en otra cosa, a la manera de los chamanes. En estos tiempos, el jaguar está en peligro de extinción, pues se le caza por su piel, y necesita ser protegido. De no tomarse medidas pertinentes, el portentoso señor de los animales mexicanos sólo podrá sobrevivir en nuestra memoria o en nuestra imaginación.
Fuente: Nicholas J. Saunders. Doctor en arqueología por la Universidad de Southampton. Profesor del Departamento de Antropología del University College London, Londres.

Cruz Andina